“La mujer clamaba diciendo: Señor. Hijo de David, ten misericordia de mí…… ……………..Entonces ella vino y se postró ante él, diciendo: ¡Señor, socórreme!”
Esta historia se basa en Mateo 15: 21-28 y Marcos 7:24-30
Recordemos que, Fenicia se encontraba en la región oriental del Mediterráneo o Mar Grande, y se extendía unos 240 kilómetros, entre los ríos Litán y Arvad. (El Líbano actual).
Con magníficos palacios, emporios de comercio y puertos llenos de embarcaciones. Era exportadora de maderas y productos elaborados con ella, tallados en marfil, vidrio, artesanías y otros.
Con artesanos muy cotizados por el trabajo exquisito que realizaban. Su principal característica, la idolatría, la hacía poseedora de muchos templos paganos.