Dios nos quiere libres

Cuando el hombre sucumbió a la tentación del enemigo, debilitó su voluntad y se convirtió en un ser vulnerable a las acechanzas del inicuo y de entonces intenta escapar del lazo del diablo, en que está cautivo a voluntad de él (2Timoteo 2.26). Así la tragedia de la humanidad muestra que solamente ocho personas se salvaron del diluvio, porque el resto tenía su espíritu entenebrecido siendo prisionero del maligno. Infelizmente, con el pasar del tiempo hasta nuestros días la situación no parece mejorar, seguimos siendo prisioneros de la obscuridad, lugar de donde nuestro Buen Señor desea sacarnos, objetivo por el que lucha incansable y denodadamente.

Vivimos una permanente contradicción en nuestras vidas, con serios desajustes entre nuestro pensamiento y nuestra acción, entre nuestra creencia y nuestra obra. Nuestra boca nos hace pecar constantemente y quizás sin darnos cuenta, vivimos en obscuridad, cumpliendo la lamentación del Redentor que dice: Que me buscan cada día, y quieren saber mis caminos, como gente que hubiese hecho justicia, y que no hubiese dejado la ley de su Dios; me piden justos juicios, y quieren acercarse a Dios Isaías 58.2

Dios nos quiere libres
Dios nos quiere libres
DIOS NOS QUIERE LIBRES.pdf
Version: 1
108.4 KiB
189 Downloads
Details

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.