Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho
Juan 14: 26
Luego de su muerte y resurrección, Jesús, aunque ya no permanecería en la tierra con sus apóstoles como lo había estado haciendo los tres años posteriores, tampoco los iba a dejar desamparados a su suerte. Durante todo el tiempo que estuvo con ellos, les enseñó con amor y diligencia el evangelio, y además los dejó envestidos de su poder. Con estas armas los apóstoles se encargaron de diseminar las enseñanzas de Cristo por todo lugar donde fueron. Y fue también a través de algunos de ellos, y otros, que el Padre compuso el nuevo Consolador: el Nuevo Testamento. Él se encargaría de “recordarles todo lo que yo os he dicho”. Y es a través de dichos escritos que contamos con valiosas enseñanzas sobre las grandes hazañas del Señor cuando se hizo carne como nosotros. Una de las ordenes del Salvador, y tal vez, la más importante fue:
Juan 5:39
Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí
Es a través de la Sagradas Escrituras que el Padre se manifiesta a sus hijos. Cuando nosotros oramos, somos nosotros los que le hablamos al Padre, le contamos nuestras penas y alegrías, nuestros sueños y miedos. Pero es cuando escudriñamos las Escrituras que el Padre nos habla, y debemos aprender a identificar su voz.
Juan 10:27
Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen
Si queremos ser capaces de poder identificar la voz del Salvador claramente en un mundo que ha pintado todos sus aspectos con maldad, debemos aprender de él en su Palabra. El Señor sabe esto, por eso, en la Biblia, nos dejó muchas enseñanzas explicadas de diversas maneras.
Uno de los métodos de enseñanza utilizados por el Señor fueron las parábolas.
Según la Real Academia Española de la lengua, la palabra ‘parábola’ significa:
Narración de un suceso fingido de que se deduce, por comparación o semejanza, una verdad importante o una enseñanza moral
En otras palabras, las parábolas son cuentos o ilustraciones que contienen símbolos que se relacionan con un aspecto de la vida cotidiana, cuya interpretación sirve para poder dar una enseñanza que ayudará al que la lee a mejorar su vida.
Pero veamos un poco más acerca de las parábolas:
¿Quién emplea las parábolas?
Oseas 12:10
Y he hablado a los profetas, y aumenté la profecía, y por medio de los profetas usé parábolas.
Las parábolas eran exclusivamente utilizadas por personas a quienes Dios encomendaba con la tarea de enseñar una verdad importante para alterar la conducta de un individuo en específico, de un grupo de personas, o de un pueblo.
¿Cuál era el objetivo de las parábolas?
Mateo 13: 10-15 y 35
Entonces, acercándose los discípulos, le dijeron: ¿Por qué les hablas por parábolas?Él respondiendo, les dijo: Porque a vosotros os es dado saber los misterios del reino de los cielos; mas a ellos no les es dado.Porque a cualquiera que tiene, se le dará, y tendrá más; pero al que no tiene, aun lo que tiene le será quitadoPor eso les hablo por parábolas: porque viendo no ven, y oyendo no oyen, ni entienden.De manera que se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dijo: De oído oiréis, y no entenderéis; Y viendo veréis, y no percibiréis. Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, Y con los oídos oyen pesadamente, Y han cerrado sus ojos; Para que no vean con los ojos, Y oigan con los oídos, Y con el corazón entiendan, Y se conviertan, Y yo los sane.
para que se cumpliese lo dicho por el profeta, cuando dijo: Abriré en parábolas mi boca; Declararé cosas escondidas desde la fundación del mundo.
El faraón de Egipto de los tiempos de Moisés ilustra lo que el Salvador trata de explicar en este pasaje. No es que el Señor deliberadamente endureció el corazón de faraón para que este no se salve. Sino que todas las señales que el Padre le mandaba, a través de Moisés, para que despierte y vea la verdad solo conseguían alejarlo. Esto era por que el faraón cerraba su espíritu al Señor, y no viceversa. A todos, Dios nos considera sus hijos, y por todos ofreció su vida en sacrificio. Pero muchos son los llamados y pocos los escogidos. Son pocos los que aceptan el tierno llamado del Señor para cambiar. La mayoría prefiere ampliar aun más la brecha entre ellos y el Padre. Si bien los profetas daban las profecías con el fin de advertir al pueblo sobre los males que estaban por venir, las parábolas ayudaban a preparar sus espíritus para esos tiempos.
El texto además nos muestra cómo podemos ver las parábolas eran dadas con dos objetivos:
- Llevar a las personas a reflexionar sobre un tema doctrinal específico
- Rebelar una verdad importante
Con esos objetivos en mente, en este documento, nos daremos la tarea de evaluar una de las parábolas más enigmáticas del Nuevo Testamento. La parábola del rico y Lázaro.
Lucas 16:19-31
Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y de lino fino, y hacía cada día banquete con esplendidez. Había también un mendigo llamado Lázaro, que estaba echado a la puerta de aquel, lleno de llagas, y ansiaba saciarse de las migajas que caían de la mesa del rico; y aun los perros venían y le lamían las llagas. Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado. Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno. Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama. Pero Abraham le dijo: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero ahora este es consolado aquí, y tú atormentado. Además de todo esto, una gran sima está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quisieren pasar de aquí a vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá. Entonces le dijo: Te ruego, pues, padre, que le envíes a la casa de mi padre, porque tengo cinco hermanos, para que les testifique, a fin de que no vengan ellos también a este lugar de tormento. Y Abraham le dijo: A Moisés y a los profetas tienen; óiganlos. Él entonces dijo: No, padre Abraham; pero si alguno fuere a ellos de entre los muertos, se arrepentirán. Mas Abraham le dijo: Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán, aunque alguno se levantare de los muertos.
Para poder entender mejor esta parábola, veamos todos los componentes que posee. Primero veamos las características de ambos personajes mencionados:
| Rico | Lázaro |
| se vestía de púrpura y de lino fino, y hacía cada día banquete con esplendidez | estaba echado a la puerta de aquel, lleno de llagas, y ansiaba saciarse de las migajas que caían de la mesa del rico |
| murió también el rico, y fue sepultado | murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham |
| Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno | |
| acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida | y Lázaro también males |
| tú atormentado | pero ahora este es consolado aquí |
Adicionalmente vemos algunos detalles del relato:
- Se presenta a Abraham
- El rico le pide agua a Lázaro
- Hay una cima entre ambos grupos
- No sirve de nada enviar a alguien a los vivos para advertirles
Antes de empezar a interpretar cada uno de los componentes de esta parábola, debemos primero establecer algunos puntos claves de la doctrina que la Biblia enseña.
El estado de los muertos
En la parábola se habla de que, al morir, tanto Lázaro como el rico, ambos son enviados automáticamente uno al cielo y el otro al infierno (Hades). Pero, ¿es esto lo que sucede al morir? Dejemos que la Biblia nos responda:
Juan 11: 11-14
11 Dicho esto, les dijo después: Nuestro amigo Lázaro duerme; mas voy para despertarle.12 Dijeron entonces sus discípulos: Señor, si duerme, sanará.13 Pero Jesús decía esto de la muerte de Lázaro; y ellos pensaron que hablaba del reposar del sueño.14 Entonces Jesús les dijo claramente: Lázaro ha muerto
Aquí vemos claramente que es el mismo Jesús quien establece que Lázaro, su amigo, duerme. Es decir, no se ha ‘ido’ a ningún lado. Está descansando.
Eclesiastés 9: 5 y 10
5 Porque los que viven saben que han de morir; pero los muertos nada saben, ni tienen más paga; porque su memoria es puesta en olvido. 10 Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas; porque en el Seol, adonde vas, no hay obra, ni trabajo, ni ciencia, ni sabiduría.
Salomón hace uso de la palabra hebrea ‘Seol’, que viene del hebreo sheh-ole, se refiere al sepulcro. El texto dice claramente que cuando se muere no se da inicio a otro tipo de “vida”, sino que ya no hay obra. Es decir, usando el término que usa el Señor Jesús, se duerme.
Juan 5:28-29
28 No os maravilléis de esto; porque vendrá hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz;29 y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación
Aquí hay otro dato importante. Habla de una resurrección, es decir, un despertar del sueño mortal. Y que solo después de este despertar unos van a vida y otros a condenación, no antes. Quiere decir que la recompensa de las obras no se hace inmediatamente al morir, sino en el tiempo de la resurrección, la cual sucederá en el fin de los tiempos. Adicionalmente, quien despierta a los muertos es Dios, no Abraham ni ningún otro. Este pensamiento es repetido por Pablo en:
Hechos 24:15
15 Teniendo esperanza en Dios, la cual ellos también abrigan, de que ha de haber resurrección de los muertos, así de justos como de injustos
Resumiendo, cuando alguien muere, duerme. No hay un segundo plano físico en el que la persona esté vagando. La persona descansa, a la espera del veredicto del juicio final.
El infierno
Otro tema muy relacionado con el estado de los muertos es el tema del infierno. Gracias a la doctrina católica, la idea de que el infierno es un lugar donde la gente sufre para pagar por sus pecados es un dogma muy afianzado en muchas personas dentro del mundo denominado ‘cristiano’. Pero, como vimos anteriormente, el que muere no va a otro ‘lugar’, sino que ‘duerme’. Pero, ¿y como explicamos textos donde se menciona el infierno explícitamente?
Veamos algunos ejemplos
Mateo 10: 28
28 Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.
Mateo 5:22
22 Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego.
Mateo 23: 15 y 33
15 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! porque recorréis mar y tierra para hacer un prosélito, y una vez hecho, le hacéis dos veces más hijo del infierno que vosotros. 33 ¡Serpientes, generación de víboras! ¿Cómo escaparéis de la condenación del infierno?
2 Pedro 2:4
4 Porque si Dios no perdonó a los ángeles que pecaron, sino que arrojándolos al infierno los entregó a prisiones de oscuridad, para ser reservados al juicio
“La palabra infierno viene del latín inférnum o ínferus (por debajo de, lugar inferior, subterráneo), y está en relación con la palabra Seol (hebreo) y Hades (del griego). Según muchas religiones, es el lugar o estado donde después de la muerte son torturadas eternamente las almas de los pecadores”
Apocalipsis 20:13-15
13 Y el mar entregó los muertos que había en él; y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos; y fueron juzgados cada uno según sus obras. 14 Y la muerte y el Hades fueron lanzados al lago de fuego. Esta es la muerte segunda. 15 Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego.
Si el infierno fuera un lugar, ¿por qué mencionar al mar? ¿hay dos infiernos?
Apocalipsis 21:8
8 Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda
¿Y qué es la muerte segunda?
Al culminar el milenio (véase Apocalipsis 20) tendrá lugar la segunda resurrección, en esta resurrección volverá a la vida todo aquel que no haya aceptado a Cristo como su salvador. Ellos verán al Cristo que rechazaron, junto con todas las oportunidades que Dios les dio para seguir el camino del bien y que ellos no tomaron, esto para que no quede duda sobre la justicia de Dios. Luego, estos individuos dejarán de existir:
Apocalipsis 20:9
9 Y subieron sobre la anchura de la tierra, y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada; y de Dios descendió fuego del cielo, y los consumió.
Con estos puntos aclarados revisemos los elementos de la parábola:
Para empezar, debemos entender a que tipos de personas ejemplificaban Lázaro y el rico. Jesús vivió durante un periodo del pueblo judío donde ellos habían olvidado por completo el sentido de los mandamientos, y donde aquellos con la tarea de enseñar las normas de vida se encargaban de atormentar al pueblo con sus mentiras:
Marcos 7:9-13
9 Les decía también: Bien invalidáis el mandamiento de Dios para guardar vuestra tradición.10 Porque Moisés dijo: Honra a tu padre y a tu madre; y: El que maldiga al padre o a la madre, muera irremisiblemente.11 Pero vosotros decís: Basta que diga un hombre al padre o a la madre: Es Corbán (que quiere decir, mi ofrenda a Dios) todo aquello con que pudiera ayudarte,12 y no le dejáis hacer más por su padre o por su madre,13 invalidando la palabra de Dios con vuestra tradición que habéis transmitido. Y muchas cosas hacéis semejantes a estas.
Lucas 11:39-52
39 Pero el Señor le dijo: Ahora bien, vosotros los fariseos limpiáis lo de fuera del vaso y del plato, pero por dentro estáis llenos de rapacidad y de maldad.40 Necios, ¿el que hizo lo de fuera, no hizo también lo de adentro?41 Pero dad limosna de lo que tenéis, y entonces todo os será limpio.42 Mas ¡ay de vosotros, fariseos! que diezmáis la menta, y la ruda, y toda hortaliza, y pasáis por alto la justicia y el amor de Dios. Esto os era necesario hacer, sin dejar aquello.43 ¡Ay de vosotros, fariseos! que amáis las primeras sillas en las sinagogas, y las salutaciones en las plazas.44 ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! que sois como sepulcros que no se ven, y los hombres que andan encima no lo saben. 45 Respondiendo uno de los intérpretes de la ley, le dijo: Maestro, cuando dices esto, también nos afrentas a nosotros.46 Y él dijo: ¡Ay de vosotros también, intérpretes de la ley! porque cargáis a los hombres con cargas que no pueden llevar, pero vosotros ni aun con un dedo las tocáis.47 ¡Ay de vosotros, que edificáis los sepulcros de los profetas a quienes mataron vuestros padres!48 De modo que sois testigos y consentidores de los hechos de vuestros padres; porque a la verdad ellos los mataron, y vosotros edificáis sus sepulcros.49 Por eso la sabiduría de Dios también dijo: Les enviaré profetas y apóstoles; y de ellos, a unos matarán y a otros perseguirán,50 para que se demande de esta generación la sangre de todos los profetas que se ha derramado desde la fundación del mundo,51 desde la sangre de Abel hasta la sangre de Zacarías, que murió entre el altar y el templo; sí, os digo que será demandada de esta generación.52 ¡Ay de vosotros, intérpretes de la ley! porque habéis quitado la llave de la ciencia; vosotros mismos no entrasteis, y a los que entraban se lo impedisteis.
Los fariseos, saduceos, intérpretes de la ley, escribas y hasta los sacerdotes se habían corrompido hasta los cimientos. Hombres que habían sido enriquecidos con el poder de las Escrituras las habían torcido para extorsionar a sus con-nacionales y obligarlos a obedecer sus absurdas normas con el miedo y la intimidación. En el rico se encarnaba esta actitud de aquellos hombres, que “se vestía de púrpura y de lino fino, y hacía cada día banquete con esplendidez”. Ellos poseían la riqueza de conocer el evangelio. Paralelamente, la pobreza y las llagas de Lázaro representan a un pueblo herido por el pecado y falto de la palabra de Dios, que buscaba entre las conversaciones de sus dirigentes algunas migajas, es decir, algunas palabras de sabiduría con que saciar su espíritu.
En el relato, al morir ambos, se ejemplifica la paga de cada uno. Aquel que buscó con sinceridad la verdad será consolado:
Mateo 5:6
6 Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.
Mientras que los que no movieron un dedo para hacer algo con el talento que se les dio recibirán su pago también:
Mateo 25:30
30 Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.
Como habíamos establecido previamente, los muertos no hablan, entonces, ¿a que se refieren los versos a partir del texto 22?
22 Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado.23 Y en el Hades alzó sus ojos, estando en tormentos, y vio de lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno.24 Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama.25 Pero Abraham le dijo: Hijo, acuérdate que recibiste tus bienes en tu vida, y Lázaro también males; pero ahora este es consolado aquí, y tú atormentado.26 Además de todo esto, una gran sima está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quisieren pasar de aquí a vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá.
Aquí se está “teatralizando” un escenario para explicar algo. Se nos presenta una situación hipotética para explicar lo que pasaría si los muertos no solo recibieran su recompensa al morir sino también lo que dirían al ver sus destinos. Además, se añade un personaje muy importante: Abraham.
Para los judíos de todos los tiempos, ser del linaje del padre de la fe era un distintivo sumamente importante, y para los hombres del tiempo de Jesús era lo que los hacía salvos:
Juan 8:33
33 Le respondieron: Linaje de Abraham somos, y jamás hemos sido esclavos de nadie. ¿Cómo dices tú: Seréis libres?
La parábola responde claramente:
“27Además de todo esto, una gran sima está puesta entre nosotros y vosotros, de manera que los que quisieren pasar de aquí a vosotros, no pueden, ni de allá pasar acá”
Esto quiere decir que una vez que uno cierra los ojos (muere) nada de lo que ha hecho hasta ese momento puede ser cambiado. Es una referencia a la irrevocabilidad del juicio eterno. Si alguien aceptó a Cristo, será salvo. Y si no, ira a la muerte segunda.
Ahora, es importante mencionar que no por ser una persona rica quiere decir que se va a perder, o que una persona se salvará si es pobre.
Apocalipsis 22:12
12 He aquí yo vengo pronto, y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra.
Adicionalmente, se muestra la naturaleza de personas como el rico incluso luego de morir:
24 Entonces él, dando voces, dijo: Padre Abraham, ten misericordia de mí, y envía a Lázaro para que moje la punta de su dedo en agua, y refresque mi lengua; porque estoy atormentado en esta llama.
En sus palabras no existe un arrepentimiento por parte del rico sobre como trató a Lázaro. Solo vemos remordimiento, pesar, no por haber obrado mal, sino por las consecuencias que esa conducta trajo. Ante esta conducta, una importante advertencia se encuentra al final del relato:
27 Entonces le dijo: Te ruego, pues, padre, que le envíes a la casa de mi padre,28 porque tengo cinco hermanos, para que les testifique, a fin de que no vengan ellos también a este lugar de tormento.29 Y Abraham le dijo: A Moisés y a los profetas tienen; óiganlos.30 Él entonces dijo: No, padre Abraham; pero si alguno fuere a ellos de entre los muertos, se arrepentirán.31 Mas Abraham le dijo: Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se persuadirán, aunque alguno se levantare de los muertos.
Del texto inferimos que cuando Abraham hace referencia a “Moisés y los profetas”, se esta refiriendo a la ley y las profecías, las dos atalayas por las que el pueblo debe guiarse.
Isaías 8:20
20 ¡A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido.
O como lo dice el Señor Jesús:
Mateo 5:17
17 No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir.
Como vemos aquello que mantiene al pueblo puro y santo son la ley y la profecía, y si el pueblo no es capaz de obedecerlos, no escucharán “aunque se levante a uno de entre los muertos”.
Nuestro Señor Jesús dio esta parábola entonces, para mover a los dirigentes de su pueblo a entender el verdadero significado de ser “hijos de Abraham”, y actuar en consecuencia.
Pero tampoco debemos cometer el error de pensar que esta parábola fue dada únicamente para los dirigentes judíos de los tiempos de Jesús. Estas enseñanzas nos alcanzan inclusive a nosotros:
Apocalipsis 3:15
15 Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente!16 Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca.17 Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo.18 Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas.19 Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete.20 He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.21 Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono.
Nosotros corremos el mismo riesgo que los líderes judíos de entonces. No pensemos que nada fuera de la sangre de Jesús pueda salvarnos. Pero para poder acceder al sacrificio de Cristo, debemos ser dignos. Y eso solo se logra viviendo conforme a “la ley y el testimonio” ya que se nos “dará a cada uno un galardón conforme a su obra”
Estimados hermanos, la hora de seguir a Cristo es hoy. La hora de ser perfectos es hoy. No podremos llegar a ser salvos si no hemos alcanzado la perfección, y aunque lleguemos a la segunda vida, si no hemos forjado el carácter necesario, no sobreviviremos.
No olvidemos las sabias palabras dadas a nosotros por el apóstol amado:
Apocalipsis 1:3
3 Bienaventurado el que lee, y los que oyen las palabras de esta profecía, y guardan las cosas en ella escritas; porque el tiempo está cerca.
No comentamos el mismo error de pensar que cualquier cosa externa puede salvarnos. Solo Cristo puede salvarnos, y debemos trabajar en nuestro espíritu para ser dignos de su sacrificio.
Que el Señor los acompañe hasta el fin. Amén. Ven, Señor.