Aprovechando bien el tiempo

bibliaLos afanes del cada día nos absorben tanto el tiempo como nuestras energías y lo único que logramos hacer en el poco tiempo que tenemos “libre” es dedicarlo a descansar o a nuestras diferentes actividades extracurriculares. En nuestras agendas tan agitadas ¿Dónde apartamos el tiempo para el cuidado y mantenimiento de nuestra vida espiritual? Utilizamos frases como…”Yo sigo a Dios a mi manera” o “El Señor me entiende” para justificar nuestro descuido espiritual. El seguir al Señor no es como a uno le parece sino como se establece en sus Sagradas Escrituras.

Si no invertimos nuestro tiempo en estudiar las Sagradas Escrituras, ¿Cómo sabremos cual es la voluntad de nuestro Padre? ¿Cómo podremos hacer obras dignas de un hijo de Dios? Recordemos lo que dice:

“Así también la fe, si no tiene obras,
es muerta en sí mismas. (Santiago 2:17)”

Que nuestro hablar esté respaldado por nuestras obras. Despertemos de esa modorra espiritual y busquemos al Señor, dediquemos el tiempo necesario para la edificación de nuestros espíritus, sigamos el siguiente consejo:

“Aprovechando bien el tiempo
porque los días son malos. (Efesios 5:16)”